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Turismo é essencial para a infraestrutura

Un siglo atrás, el sur de Florida se presentaba como una región casi deshabitada y desolada, pero el turismo comenzó a florecer gracias a los ferrocarriles de Henry Flagler, que transportaban a los invernantes del norte en busca de un clima más cálido. Este surgimiento del sector turístico propició un desarrollo económico que transformó drásticamente el paisaje. La llegada de visitantes incentivó la formación de aerolíneas y catapultó a Miami como un centro aéreo vital en el hemisferio. Así, la ciudad se consolidó como la capital financiera de América Latina, mientras que el puerto de Miami se convirtió en el más transitado del planeta, facilitando el crecimiento de industrias como la logística, los seguros y los astilleros.

Al norte, Orlando aprovechó el éxito de sus parques temáticos para atraer convenciones, lo que a su vez propició el desarrollo de un ecosistema tecnológico cada vez más sólido. Este fenómeno, conocido como eslabonamiento económico, surge del impacto positivo que la llegada masiva de turistas tiene sobre la infraestructura y la economía local. Las exigencias de estos visitantes generan una red que abarca más que solo turismo: la conectividad aérea, la alta gastronomía y los servicios de salud son ejemplos de cómo se diversifican las economías.

En este marco, México vive un momento determinante para aplicar estas lecciones a nivel nacional. Como uno de los líderes mundiales en turismo, el país puede aprovechar la llegada anual de 45 millones de turistas para impulsar nuevas industrias. La administración de la Presidenta Claudia Sheinbaum está promoviendo el Plan México, enfocado en relocalizar cadenas de producción y aumentar la competitividad en la inversión extranjera, especialmente tras la reciente revisión del T-MEC.

Un claro ejemplo de esta estrategia se encuentra en el puerto de Progreso en Yucatán, donde se lleva a cabo una ampliación en tres fases. Esta modernización, que contempla un dragado estatal y una significativa inversión privada de SSA Marine, se alinea con las expectativas de crecimiento relacionadas con el turismo. Se prevé que los pasajeros anuales aumenten de 400 mil a más de un millón. No obstante, la visión a largo plazo apunta a reducir la dependencia exclusiva del turismo como fuente de ingresos, buscando también fomentar la acomodación de industrias conexas mediante inversiones en infraestructura portuaria.

Es esencial reconocer que un millón de visitantes que solo participen en excursiones temporales no asegurarían un flujo de ingresos sostenible. Resulta fundamental diversificar la economía local creando infraestructuras que respalden industrias más allá del turismo, abarcando desde la gastronomía regional hasta servicios médicos y educación técnica. Así, el turismo podrá ser un medio para el desarrollo económico en lugar de un fin en sí mismo.

En conclusión, es imperativo reconsiderar cómo se mide el impacto del turismo. Este debe ser visto como una plataforma para prever necesidades y justificar mejoras en infraestructura y capacitación del talento necesario para las industrias del futuro. Las naciones que han adoptado este enfoque, como Florida y Dubái, han conseguido diversificar su economía de manera significativa. En la actualidad, México tiene tanto la escala como el potencial para unirse a este grupo. Esta visión no solo es esperanzadora, sino que resulta esencial para el futuro económico del país.